El trabajo es mucho más que una fuente de ingresos; es un motivo de bienestar, es una excusa de planificación, es dignidad e integración en la sociedad en la que residimos. Por eso, perder un trabajo puede ser motivo de enorme angustia, temores y pesares en cualquier persona, en especial si está a la cabeza de una familia y tiene dependientes.
Pero no debes desesperar, sino mantener la calma y analizar tus opciones para lograr salir a flote de la manera más provechosa.
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Qué hacer cuando perdemos un trabajo |